domingo, 12 de febrero de 2012

OJOS.- Cadáver exquisito del 11-02-12 en el Bar Teatro La Draga (Bilbao)


En su momento empezamos a vestir estos cadáveres exquisitos por los pies y llegamos a los ojos. Esto fue todo lo que el público asistente a La Noche Poética quiso ver a través de los ojos y en los ojos.

Ojos, ojos rojos, se me coló el champú;
miradas como dagas
son esos ojos que acarician, que escuchan y que hablan en noches grises
inundados de lágrimas como tu cuerpo mojado por la lluvia.
Son expresiones de nuestro interior
hablando sin parar.

En tu mirada me sentía reflejada; magnetismo latente
desprendiendo la metamorfosis del deseo.
Escribo para que entres por ahí y se te quede algo dentro,
profundidad de cueva en día de lluvia,
lago de agua cristalina que fluirá,
caleidoscopio de mis sueños.

Hay ojos que enamoran; de los tuyos a los míos,
¿qué mirais?
Espejo que refleja en mundo de pasiones,
ojos que miran, ojos que observan, ¿qué buscais?

Quisieron dormirse junto a la luna.

Con sólo mirar, siento tu estado anímico;
ojos azules que se crispan al alba,
lo expresan todo, alegría, tristeza, pena, amor.
Niños durmiendo como rotos cristales fríos,
la luz del universo que inspira la esperanza
y mis ventanas hacia tu interior;
ojos, enojos, despojos, restos de una cita malquerida,
ojos oscuros, ojos oscuros, yo me quedo con los tuyos.
Esta noche
atrapan en su sombra la luz ténue.

Lo siento, mis ojos están cerrados
como dos eternos espejos reducidos
a la sencillez de la mirada.

miércoles, 25 de enero de 2012

Cadáver exquisito en la Noche Poética de Caos Club

Las manos.
Cadáver exquisito de la velada del 24 de enero en Caos Club.
Bilbao.


Llegó la hora de vestir el cadáver exquisito con las manos y la inspiración del público de la sala. Una vez reunidos los pedacitos de este cadáver exquisito; poema al alimón para Neruda y García Lorca; quebrantahuesos para Nicanor Parra y Huidobro, pues resultó lo que a continuación leeréis con la técnica de las Noches Poéticas: dar un tema y dejar que la imaginación dicte a cada cual un verso.

Puede subrayarse la común coincidencia de asignarles a las manos una capacidad para las cosas del amor asombrosa. No hay manos para trabajar. Digo yo que con el paro que se padece... ¡para qué! No hay manos para amenazar, golpear, disparar, matar, asesinar... de lo que me alegro, aunque la realidad contradice tercamente todo ello. No hay manos para pedir, suplicar, implorar, rezar, rechazar, señalar... Sólo hay manos para el amor. O eso había en el Caos Club la noche del 24. ¡Tomad nota!

Tengo un cuenco vacío de agua;
son cinco hermanos pegados de por vida,
lapiceros de caricias
que me ayudan a acercarme a ti cuando las palabras faltan,
recorriendo y dibujando tus labios jugosos.

Suaves, serenas y limpias, siempre en movimiento;
el útil de las caricias, herramienta necesaria;
las manos del alma, el alma de tus manos,
las mías agarran, las tuyas acarician
pájaros que aletean sobre tus instintos
y se deshacen tus palomas en mi cuerpo.

Volverán los sueños con ellas esta noche,
alcanzarán mis dedos las comisuras de tus sueños
que purifican culos pecadores y oscuros vicios.

Diez ráfagas de sombra prolongan tus silencios;
¡ah! esas alas humanas que me abrazan.
Sueño su roce sobre mi rostro,
(La espuma vomitaba contra el casco.
Más vale plumífero alado en cavidad metacárpica.)
que acarician mi fría piel,
prolongación del alma si acarician
y yo te acaricio con el corazón y yo te tengo entre mis brazos.

.

jueves, 12 de enero de 2012

NOCHE POÉTICA EN K-2

NOCHE POÉTICA EN K-2, calle Somera de Bilbao.
11 de enero de 2012

La velada estuvo marcada por los tintes de despedidas a Óscar Alberdi, fallecido de forma repentina el pasado 27 de diciembre. Dadas las circunstancias, variamos el formato de la noche excluyendo la realización colectiva del cadáver exquisito y dando entrada a las intervenciones que quisieron hacer este homenaje póstumo a Óscar leyendo algunos de sus poemas o dedicándole otros.

No resultan gratas estas clases de veladas. Constatar que la vida es un accidente nos hace tomar conciencia de la fragilidad de nuestros sueños y nos empuja a una cierta tristeza cuando alguien próximo nos pasa factura con su testimonio al cumplir el compromiso de este trance. Pero también es justo reconocer ese vacío que queda a nuestro alrededor, que nos hace un poco más solos en el camino.

Como parte más feliz de la noche, podemos contar con la cantidad y variedad de pinchos que se nos ofrecieron para degustar al comienzo de la sesión, exquisitos y muy oportunos para afinar instrumentos, voz y poemas. Un excelente detalle. En la parte musical quiero destacar dos buenas noticias; una, la incorporación de un nuevo pianista llamado Álvaro Laserna, joven, experto y creativo, que acompañó muy bien los recitados; la otra buena noticia es la de la actuación impecable de Javier Triguero a la guitarra con dos temas poéticos de Goytisolo y del Arcipreste de Hita, dando cabida a la participación del público.

Hubo más cosas buenas y otras sorpresas. Tal vez, entre las sorpresas, me llamó la atención la actuación de uno de los poetas consagrados de Bilbao empeñado en meterse con las clepsidras y los rododendros en favor de las putas y la viagra. En fin, no es que sea especialmente fervoroso de las clepsidras, pero aparte de parecerme una palabra muy sonora y sugerente, creo que su relación con el tiempo la hace muy útil también a efectos literarios; lo que tampoco me parece ser de acuse de recibo es regodearse en la palabra puta repitiéndola más de veinte veces, título del extenso poema, incluído. Pero cada cual es cada cual, y allá el vate con su discurso, estilo y recitado.

También, entre las cosas buenas, hay que destacar tanto la asistencia de público como la participación, cada vez más variada y numerosa. Algunas personas con ganas de intervenir tuvieron que desistir de hacerlo y abandonar el local dada la hora. Pero en otra ocasión les tocará el turno antes. No quiero, tampoco, dejar de subrayar la dedicación y entrega del equipo organizador de las Noches Poéticas, renunciando a parte de su protagonismo, incluso renunciando a hacer sus propias lecturas, en favor de los demás. Algo que les honra; pero algo que tampoco, estimo, debe convertirse en norma, ya que de entre ellos es de donde se nutren las mejores aportaciones a las veladas.

Dicho lo anterior, no me extenderé en más detalles de la jornada del día 11 en el K-2. Ahora toca esperar la próxima y esperar que la poesía, una vez más, circule por las venas de Bilbao y sus calles en la voz de sus poetas, grandes y pequeños, todos inmensos y generosos con sus versos.
Sea y salud.

Julio G. Alonso


Nota.- Después de leer el comentario de Ana Muela y darle todas las gracias por su generosidad, como me resulta imposible acceder a los comentarios, lo dejo aquí: ¿alguien puede decirme el nombre del nuevo pianista de las Noches Poéticas?
-Gracias, Julian. Ya está apuntado: Álvaro Laserna.

jueves, 15 de diciembre de 2011

El pecho

El Pecho
Cadáver Exquisito escrito con la colaboración del público de la Noche Poética del 14 de diciembre de 2011 en el bar Ambigú de Bilbao.

Treinta y ocho colaboraciones escribiendo versos para vestir este cadáver exquisito con el tema de El Pecho y todo lo que inspiró. Interesante fusión de los pechos femeninos y masculinos para sugerirnos mucha pasión, amor, amparo, seguridad, alimento, placer, deseo, refugio... Me gustó, particularmente, el verso que viste el pecho con la metáfora: habitación del abrazo. Felicidades a la autora o autor de la propuesta. Más elaborado es el verso que se refiere a los pechos femeninos con el texto: oblongos eslabones de naranjas. Original, también, el tartamudeo apuntado en: teta.. teta.. te-ta-pas con elegancia. La alusión a la curvatura espacio-tiempo encontrado en los pechos femeninos tiene su gracia al ubicar la poesía en el espacio de la Física.

Bueno, pues todo ello, junto, revuelto y agitado en la coctelera de la Noche Poética lo tenéis servido a continuación y como sigue:


Respiro, suspiro, imagino, sueño contigo
y enredar mis dedos entre sus pelos,
habitación del abrazo.

Me gustan los pequeños pechos
y mi pecho brama imparable en abismo sin fondo,
reposo cálido donde olvidar y reencontrarse,
lo primero que comí y lo segundo que mordía.

Correré como un niño a enredarme en tu pecho,
estrella árida,
oblongos eslabones de naranjas
vuelan libres por las verdes praderas.

No te muevas, que estás muerto;
pienso, siento dentro del pecho un corazón
despierto.
Siempre que veo unos pechos duros recuerdo una novia
africana.
Chupar, lamer, perderse
áspero, dulce, sobre mí.

A clavarme esa lanza no tenías derecho.
¿El segundo placer para tener donde morder?
Ellos llegaron a mis ojos y desperté...
teta... teta... te-ta-pas con elegancia;
si me adentro te sorprendo,
¿todo esto es para mí?

El vaivén de tu espíritu, preso entre colinas
tu pecho es negro pecado,
pecho de locura, pechos del deseo
y al descubrirlos siento la maravilla
de la curvatura espacio-tiempo
de cuervo.
Mis pechos rebosan poesía,
lamento, culpa, golpes, golpes...
y vía de salida de las entrañas
cuando la mayoría de los seres sobrevuelen
en tu pecho me siento en casa,
escudo de mi corazón
amamantando con leche,
leche de mosca.

Disfruto con sabor, gozo con su tacto;
mi refugio,
puerta de los sueños tras noches
de alma y caos.

martes, 6 de diciembre de 2011

El ombligo

El ombligo

Mirárselo es sólo mirarse a uno mismo, mirarse el uno mismo que nos une a nuestra madre.
El único recuerdo del tiempo en que mi cuerpo era todo tu universo.
El agujero y la sonrisa, el timbre de la risa, el origen de la vida.
Alimentador de vida y ecuador del vientre. Unión.
Punto de partida, duda: ¿hacia el Norte o hacia el Sur?
El rincón de las pelusillas, es imperfección en el estómago.
Mi primer alimento qué rico y cómo me gusta.
El pozo de tus silencios.
Te cosí el vientre para que no perdieras ni tu alma, ni tus pies.
Todavía sin cortar el cordón umbilical que me une a ti.
Todo lo que eres lo veo en tu tripa.
Hendidura que se abre para alimentar una nueva vida.
El timbre del hambre eres, el ojo del estómago amado.
Tobogán, despegue de vida nueva.
Centro de mundos propios, cumbre de curvas de cebada, ojo umbilical de Sauron, cenit de la Tierra Media, me enciendo de placer como bombilla, arrancando de tu seno pelotillas.
Ahí, donde no dejas de mirarte, ahí está tu verdad.
Tal vez un nudo, un timbre o un agujero.
Tu madre, eso seguro.

Cadáver exquisito vestido con sus mejores galas por el público asistente a la Noche Poética en el Café Teatro La Draga el 3.12.2011.